25.4.20

Un poema de Blake

Para ver el mundo en un grano de arena
y el cielo en una flor silvestre,
abarca el infinito en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora.

Este poema pertenece a William Blake (y ahora un poco a mí), que lo escribió en el año 1803. Han tenido que transcurrir doscientos diecisiete años, sí, 217, para que yo lo descubriera. No hay duda de que su calidad literaria es inmortal.