24.12.19

Canción de Navidad

Fotograma de la película de 1951
—¡Felices Pascuas, Bob! —dijo Scrooge, con una sinceridad que era imposible malinterpretar, al tiempo que le palmeaba la espalda—. ¡Unas Pascuas más felices, Bob, amigo mío, de las que te he dado, en tantos años!. Voy a subirte el sueldo, a esforzarme por ayudar a esa familia tuya que tanto lucha por salir adelante, y vamos a hablar de tu situación esta misma tarde, mientras nos bebemos un ponche caliente. Y ahora aviva el fuego, y ¡sal a comprar otro cubo para el carbón antes de escribir una palabra más, Bob Cratchit!.

Scrooge hizo más de lo que había prometido. Lo hizo todo e infinitamente más; y para el pequeño Tim, que no llegó a morir, fue un segundo padre. Se convirtió en un amigo tan bueno, un patrón tan bueno, una persona tan excelente que no se ha conocido ni en Londres ni en ninguna otra ciudad, pueblo o distrito del mundo entero.

Cuentos de Navidad, De los hermanos Grimm a Paul Auster, Ed. Alba 2015.